
El indicador de JP Morgan vuelve a la zona de máximos del año en medio de un clima de incertidumbre global que presiona sobre los bonos argentinos.
El riesgo país argentino trepó este jueves hasta los 640 puntos básicos, según el índice elaborado por el banco JP Morgan, en una jornada marcada por la caída generalizada de los bonos soberanos. El dato sitúa al indicador en la zona de máximos que registró durante 2026, lo que enciende señales de alerta sobre la percepción del mercado internacional respecto de la deuda argentina.
En paralelo, el dólar abrió la rueda en 1.535 pesos, una cifra que refleja la tensión cambiaria que acompaña el deterioro de los activos de renta fija. La combinación de bonos a la baja y tipo de cambio en alza configura un escenario de presión sobre las reservas del Banco Central y sobre la estrategia financiera del gobierno de Milei.
El contexto global no ayuda: la incertidumbre internacional, que Clarín calificó como el telón de fondo de esta suba, impacta sobre los mercados emergentes en general. Argentina, que todavía carga con una historia reciente de restructuraciones de deuda y que tiene vencimientos importantes por delante, es especialmente sensible a cualquier movimiento de aversión al riesgo por parte de los inversores.
El dato que cambia la lectura es la magnitud del regreso a máximos: 640 puntos no es una cifra catastrófica en términos históricos para Argentina, pero sí representa una señal de que el mercado todavía no otorga a la gestión Milei el crédito de confianza que el gobierno viene reclamando como resultado de su política de ajuste fiscal. La brecha entre el relato oficial y la percepción del mercado es, en sí misma, un dato político.
Lo que puede pasar ahora depende en gran medida de si el clima financiero global se estabiliza y de si el gobierno logra mostrar señales concretas de avance en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Un deterioro adicional del riesgo país podría encarecer cualquier operación de refinanciación de deuda que el Tesoro necesite encarar en los próximos meses.
Con 640 puntos de riesgo país y el dólar superando los 1.500 pesos, el mercado envía una advertencia que el gobierno no puede ignorar. La apuesta oficial sigue siendo que el ajuste fiscal termine de consolidarse y genere confianza, pero los números de este jueves muestran que ese proceso está lejos de ser lineal.














