El presidente honorario de CAME advirtió en la Pastoral Social de Córdoba sobre el impacto de las deudas y la desocupación en las familias. Además, diferenció el liderazgo "populista" del "popular".
Osvaldo Cornide, presidente honorario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), lanzó un duro diagnóstico sobre el impacto de la crisis en las pymes y los trabajadores durante su participación en las jornadas de la Pastoral Social en Córdoba. Con la contundente frase "la gente está muy mal", el histórico dirigente empresario convocó a la juventud a romper la apatía y exigirle respuestas directas a la clase política frente al deterioro económico.
Durante la Semana Social 2026, desarrollada entre el 4 y el 6 de septiembre bajo el lema “Puentes al Futuro”, Cornide compartió debate con más de 1.500 empresarios, sindicalistas, referentes sociales y estudiantes en la provincia mediterránea. En el evento organizado por la Conferencia Episcopal Argentina —y en posteriores declaraciones al programa Sábado Tempranísimo de Radio Mitre—, el dirigente pyme detalló un panorama cruzado por la suba de la desocupación, la angustia por las deudas familiares y la imposibilidad cotidiana de llegar a fin de mes.
Las jornadas eclesiásticas se desarrollaron en un contexto de marcada incertidumbre que no solo afecta al entramado comercial e industrial de menor escala, sino también al sistema científico y a los estudiantes universitarios. Ante este escenario, la Iglesia buscó institucionalizar un espacio de diálogo intersectorial para amortiguar la confrontación política, reuniendo a actores de posturas habitualmente contrapuestas para discutir sobre trabajo, producción y desarrollo social.
El dato más relevante del discurso de Cornide residió en la reactivación del célebre mandato del Papa Francisco, “hagan lío”, orientado a movilizar a los jóvenes del ámbito gremial, empresarial y universitario. En ese marco, el dirigente trazó una delimitación política tajante al contponer el "liderazgo populista", al que acusó de aprovecharse de las necesidades sociales para construir una clientela cautiva, frente al "liderazgo popular", enfocado en solucionar los problemas reales de la producción y el empleo.
El mensaje lanzado desde Córdoba presagia un endurecimiento en la postura de las pymes y sectores gremiales intermedios frente a la conducción económica nacional. La articulación de demandas comunes entre empresarios pyme, estudiantes y organizaciones sociales abre la puerta a reclamos más firmes hacia el Congreso y el Poder Ejecutivo en busca de medidas de alivio financiero y sostenimiento del mercado interno.
Con un entramado productivo acorralado por el endeudamiento y una desocupación en alza, la confluencia de CAME y la Iglesia expone la profundidad del conflicto social. La interpelación a los jóvenes para que reclamen un liderazgo "popular" y no "populista" deja planteada la duda sobre si el empresariado pyme mantendrá un bloque de presión unificado en el corto plazo para forzar cambios en la agenda pública.














