Gremios docentes y decanos de las universidades nacionales realizarán una jornada de protesta de 16 horas en Plaza de Mayo el 15 de septiembre. La negociación salarial sigue paralizada y el 17 se movilizarán al Palacio Pizzurno.
Las universidades nacionales volverán a paralizar sus actividades y tomarán las calles por tercera semana consecutiva en un conflicto salarial y presupuestario que no cede ante el Ejecutivo nacional. La Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) ratificó para este martes 15 de septiembre una jornada federal de clases públicas en los principales centros urbanos del país, en protesta por la falta de aplicación efectiva de la ley de Financiamiento Universitario y con el aviso explícito de que en octubre podría concretarse la quinta Marcha Federal Universitaria si el Gobierno mantiene la postura de no otorgar respuestas.
El epicentro de la jornada porteña estará en la Plaza de Mayo, donde los gremios de la Universidad de Buenos Aires (UBA) desplegarán una protesta ininterrumpida desde las 8 de la mañana hasta la medianoche. Allí, decanos de las 13 facultades dictarán clases abiertas, mientras se prestarán servicios comunitarios de atención gratuita en odontología, óptica, veterinaria, medicina clínica y asistencia psicológica o jurídica. La muestra de capacidad técnica incluirá la exhibición del auto de carrera 'Suipacha 901', diseñado y fabricado íntegramente por docentes y alumnos de la casa de altos estudios. Acciones similares se coordinaron en sedes emblemáticas como La Plata, Mar del Plata, Córdoba y Santa Fe, dando continuidad a los paros del 2 y 8 de septiembre pasado.
La medida de fuerza se da en un escenario cruzado por la intervención judicial persistente sobre el sistema y tras más de 300 días en los que el articulado de la ley de Financiamiento Universitario continúa congelado en la práctica. A la par del desfinanciamiento operativo que golpea a las becas estudiantiles y las obras de infraestructura, el eje central del reclamo sindical es la licuación de los haberes docentes y nodocentes, que acumulan una pérdida del poder adquisitivo del 31,2% desde noviembre de 2025, a lo que se suma el reclamo por la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) para el nivel preuniversitario.
El nudo del conflicto salarial oculta un contrapunto contable y político sobre las verdaderas cifras del aumento ofrecido. Mientras desde la Casa Rosada difunden una pauta que simula recomponer los meses de junio, julio y agosto con un adicional del 3% para septiembre y otro 3% para octubre, la dirigencia sindical expuso la jugada: la suba pactada para octubre ya correspondía a un acuerdo paritario previo. De este modo, la propuesta real del Gobierno para compensar una inflación acelerada y más de 30 puntos de caída salarial real se reduce a un único y acotado 3% correspondiente a septiembre.
Las miradas están puestas en el jueves 17 de septiembre, fecha en la que las autoridades de la Secretaría de Educación convocaron a los gremios y rectores a una reunión paritaria formal para definir el esquema salarial. De forma simultánea a ese encuentro en el Palacio Pizzurno, la comunidad universitaria realizará un acto masivo en las puertas del edificio oficial para presionar por una oferta formalmente consultable a las bases. En caso de no llegar a un entendimiento o de que persista el congelamiento de la ley, las federaciones ya resolvieron activar la quinta Marcha Federal Universitaria durante la primera semana de octubre.
Clara Chevalier, secretaria general de CONADU, advirtió que la docencia no aceptará más dilaciones tras 'dos años y medio de ataque continuo a la universidad pública'. El desenlace del conflicto dependerá de si la reunión ministerial de esta semana presenta un giro sustancial respecto al estancamiento actual o si el contrapunto entre las demandas presupuestarias y las metas fiscales de la Casa Rosada desemboca en una nueva movilización multitudinaria en las calles de todo el país.













